Tenemos al Libra positivo que ha conquistado el dominio de sí mismo – dijo – Es equilibrado, sensato, un ser sensible respetado por todos. También tenemos al Libra negativo que, por así decirlo, es algo inestable e impulsivo. (…) Esta preparado para dar el salto al vacío. Sea como fuere, lo importante es el equilibrio (p 339)

 

 

Cada país, y con el, cada literatura nacional, tiene sus temas obsesivos. El español es la guerra civil, y su equivalente en los Estados Unidos seria el asesinato de JFK. De hecho, recientemente hasta el inagotable Stephen King se ha apuntado al carro, para concluir, como la gran mayoría de teorías, que lo que paso realmente sigue siendo un misterio. Mas allá de un dato. De la implicación directa ( que disparó, vaya) de un tipo llamado Lee Harvey Oswald.

La diferencia entre una novela histórica y un libro de historiografia es que el último cita las fuentes de donde ha obtenido la información y la primera no. Al menos, no necesariamente. Como el propio DeLillo explica en el epílogo, la narrativa ficcional permite estirar el tema hasta donde no llegue la realidad. De eso se trata la literatura. De ofrecer algo diferente, independientemente de si los hechos de la vida real coinciden o no. Bien, si hablamos de Historia, y el asesinato de JFK es un tema histórico, una de las mejores obras recientemente publicadas es el monumental libro de Josep Fontana, ‘Por el bien del imperio’, publicado en Crítica este mismo año. El tema Kennedy aparece en el libro, y tampoco hay una conclusión definitiva. Por un lado, es obvia la implicación de Oswald (el problema es el grado) y por otro, parece de sentido común el pensar que hubo algo más que un loco con su fusil. Fontana apunta como más probable la opción de diversas tramas, en la que estarían implicados gente de diversos ámbitos (servicios secretos estatales, mafia, anticastristas) en un juego a múltiples bandas de tal complejidad que es prácticamente imposible una visión de conjunto. Si hubo algo, ese algo fue una maraña conspiratoria, y una vez ocurrida se borraron las huellas a conciencia. Incluida la del propio Oswald, asesinado por un ‘espontaneo’ el día después del asesinato de JFK. Por si acaso.

Dicho esto, ‘Libra’ es la mejor novela que se podría haber escrito sobre un tema como este. Ciertamente, hay un posicionamiento histórico del autor. No es lo mismo escribir esto que otra historia. Pero por encima de ello, lo que hay aquí es una gran novela. Una gran novela sobre un tipo que siendo un don nadie, gracias al contexto de la guerra fría acaba responsabilizado de la muerte de un presidente de los USA. Don DeLillo es uno de los grandes escritores americanos vivos. Creo que esto esta fuera de duda para quienes este metidos en dicha literatura. No es el único, pero si que representa, quizás junto a Pynchon, una vertiente mas alejada del cronista de la clase media como Below o Yates (también interesantes), y que tampoco encaja en la narrativa post a lo Foster Wallace, aunque DeLillo es un referente obvio de dichos autores.

DeLillo Sabe jugar con al estructura narrativa de la novela, dosificando los cambios de sujeto narrativo (el monologo transversal de Margeritte Oswald) y aliñando con unos diálogos no informativos de un cinismo brillante. Pero consigue que esto no se coma a la propia novela, que pese a jugar con el peso de que el lector ya conoce el final antes de abrir el libro, mantiene la tensión sin desniveles. Don DeLillo es de aquellos autores a los que la literatura tradicional le viene pequeña. Quizas por ello es capaz de firmar obras tan redondas como esta ‘Libra’ y después, quizás aburrido de la novela clásica, embarcarse en experimentos no tan logrados. Da igual, le seguiremos leyendo.

Don DeLillo   ‘Libra’  Barcelona   2005  Seix Barral

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