empresas

Quise dejar esta salvedad, que no ha de librarme, de seguro, del severo juicio de mis improbables lectores. La crítica ya se encargará, como es su costumbre, de cumplir con el resto y regresar al olvido estas líneas tan distantes del gusto que prima en nuestros días (p 328)

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Muchos grandes escritores fueron poetas vocacionales. Intentaron dedicarse a la poesía exclusivamente durante un periodo de tiempo, hasta que, por motivos más pragmáticos que creativos, se pasaron a la novela y su volumen de lectores creció exponencialmente. Fue el caso de Roberto Bolaño, que se vio a si mismo siempre como un poeta, pero cuando tuvo un hijo que mantener, se puso manos a la obra y escribió las enormes novelas que publicó en sus diez últimos años de vida. Fue el caso también de Álvaro Mutis. El colombiano escribe y publica la poesía recogida en la ‘Summa de Maqroll el gaviero’, a lo largo de toda su vida. A mediados de los ochenta, salta a la prosa y en siete años publica toda la saga de novelas compiladas en estas ‘Empresas y tribulaciones de Maqroll el gaviero’. El resultado, como en el caso de Bolaño, es espectacular.

Explica Mutis que quería un personaje central para toda su obra, que funcionase en parte como alter ego (Mutis era hijo de diplomático y recorrió el mundo entero varias veces) pero que a la vez fuera lo suficientemente ambiguo para liberarle de correspondencias y raíces. Escogió Maqroll, un marinero (gaviero) sin patria ni casa ni familia, solo unos amigos indestructibles (Abdul e Illona) y el amor por las mujeres, la bebida y los viajes. Después se dio cuenta que ese ‘Maqroll’ que no significaba nada remite fonéticamente al catalán y que podía ser fácilmente asociado a un escocés ‘Mc Roll’. Es lo que tiene el lenguaje, está todo inventado…

Las ‘Empresas…’ son un total de siete novelas cortas, ninguna llega a las doscientas páginas. Mutis las publica todas entre 1986 y 1993. Pueden leerse como capítulos de una única obra o independientemente. El eje son las aventuras que va narrando el propio Maqroll (él mismo o en boca de terceros) de sus viajes y negocios (limpios o sucios) alrededor del mundo. Las siete novelas le dan a Mutis el espacio suficiente para probar todo tipo de técnicas y variaciones. A modo de muy breve resumen:

1.La nieve del almirante (1986). Escrita en primera persona, narrada en formato diario por el propio Maqroll. 2. Ilona llega con la lluvia (1988). Tambien en primera persona y narrada por Maqroll, sin pantallas formales, aunque aquí ya aparece una voz introductoria de ‘el autor’. 3. Un bel morir (1989). Escrita en tercera persona, ya es el autor el que explica las aventuras de Maqroll. 4. La última escala del Tramp Steamer (1988). Publicada antes pero situada después de Un bel morir. El autor conoce al protagonista narrador de la novela, en la que Maqroll es un personaje secundario. 5. Amirbar (1991). Escrita y narrada en tercera persona, Maqroll vuelve a ser el protagonista. 6. Abdul Bashur, soñador de navios. (1991). Como en ‘La última escala…’, aquí el autor narra en tercera persona las aventuras de Abdul, el amigo de Maqroll. 7. Triptico de fuego y tierra (1993). El epílogo. Tres historias cortas independientes, último depósito de aventuras y personajes.

Todas son muy buenas. ‘La última escala del Tramp Steamer’ y ‘Abdul Bashur’ son gloriosas. Tienen esa combinación perfecta del lirismo y belleza del que piensa y escribe poéticamente, junto con la voluntad de entretener y disfrutar aventuras y batallitas, las que hay en Melville, Conrad, Salgari o Verne. El mar y su medio, el barco, son el símbolo de un espacio de libertad por el que los protagonistas recorren las novelas. A ellos les unen la amistad, el amor y la búsqueda de la aventura y la diversión como un fin de vida en si mismo.

Álvaro Mutis Empresas y tribulaciones de Maqroll el gaviero Madrid 1997 Ed. Siruela

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