peso del aire

Ahora adivinaba que la verdad podía ser tan solo un pedazo de algo. Un fragmento insignificante que se dejaba caer hacia el lado conveniente en el momento oportuno. Jazz y moda, dijo la modelo. P 284

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A Antoni García Porta se le conoce como el co escritor de la primera novela que publicó Roberto Bolaño. Era 1984, y la novela escrita a cuatro manos se llama ‘Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce’. Se supone que Bolaño era el sector The Doors y Porta el irlandés. No tenía mucho que ver con la novela, que leída hoy no pasa de ser una anécdota dentro de dos bibliografías que merecen atención por sí mismas.

Porta volvió a la escritura a mediados de los noventa y desde ‘Braudel por Braudel’ en 1999 ha ido publicando a ritmo de novela cada dos años, como los buenos grupos de rock. La segunda fue ‘El peso del aire’, del 2001. Todas las novelas de Porta tienen un aire de familiaridad, como si fueran variaciones de una única gran novela, todas las que he leído son recomendables. ‘El peso del aire’ es la que más he disfrutado por ser también la más barcelonesa.

También en esta hay un muerto y un protagonista mayúsculo, que carga el eje de la novela, el Nene Correa. Con lo humillante que resulta que un adulto se dirija a otro como ‘nene’ o ‘nena’ (fuera del ámbito íntimo), ya nos podemos hacer una idea de dicho protagonista. Un barman de vocación, clásico, que sueña con tener algún día su propia coctelería. Una vocación americano – catalana. El progreso a base de esfuerzo y perseverar en lo que uno sepa hacer, aunque sea poner copas, junto con la idea de ‘la botigueta’, el pequeño negocio propio. En realidad no es más que el amigo pobre y currante de un grupo de pijos barceloneses de los ochenta que no han digerido bien los noventa postolímpicos.

El muerto, Javier Polo, es el estereotipo del triunfador ochentero. De buena familia, ropa cara, cocaína y veleidades artísticas. Dicen que hubo unos años en los que la ciudad se llenó de tipos así. La novela empieza con esa muerte, el día de su despedida de soltero, en una Barcelona que ya no es lo mismo. Por allí navegan sus supuestos amigos y el Nene, al que las cosas le caen encima. La ropa, la amante, la policía. Se deja llevar, por las circunstancias y por la ciudad, con el convencimiento de que huir no sirve de nada a la gente como él.

Eso sólo pasa en las películas, y ‘El peso del aire’ es una novela de estructura cinematográfica. Los fragmentos unen la narración más que separarla, dejando el espacio para el instante del cambio de plano. Dinamiza la novela, que fluye a través de los detalles: los cócteles, los zapatos, los clásicos del jazz. Igualmente el recuerdo del padre desaparecido como un personaje de cine: ‘Bajo el sombrero se perfilaba uno de aquellos personajes de finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta. Uno de aquellos personajes que había visto en el cine’ (página 217). La vertiente negra de la novela queda en segundo plano respecto al choque del protagonista con la realidad. El Nene lo pretende todo simple, y el mundo y la gente que lo rodea se empeñan en complicarlo todo. En los momentos clave de la trama, nunca encuentra las palabras. Silencio.

Decía Casavella en el Watusi que la realidad puede ser terrible, pero no es seria. No es el humor el punto fuerte de ‘El peso del aire’, pero comparte con las novelas de Casavella la lectura de la ciudad, en ambos casos Barcelona, como un todo que mediatiza la acción y a través de la cual podemos leer a los personajes (la ruta de coktelerias y hoteles famosos, los aviones despegando del Prat, el piso de la calle Cadena). Todo ello se convierte en un lenguaje urbano, simbólico, a través del cual un personaje como el Nene se ubica en dicha realidad. Pero esta no es más real que aquello que nos han contado o que queremos creer. Porque hay que creer en algo (o no). Al final, lo único que quedará es el peso de la fatalidad, del engaño cotidiano de sabernos parte de un juego en el que nadie es realmente quien dice ser.

A.G. Porta  El peso del aire  Barcelona 2001 Acantilado

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